Prefieres buscarle la miseria a ella y echarle la culpa al pobre hombre antes que encontrarle una disculpa. ¿Y no puede hacerse alguna concesión a la inadvertencia, al espíritu desasosegado por una reciente contrariedad? ¿No puede uno aceptar lo que es probable tan sólo por que no es cierto? ¿Nada se le debe al hombre al que tantas razones tenemos todas para querer, y del que ninguna en absoluto tenemos para pensar mal? ¿Tan difícil es pensar en la posibilidad de una causa irrefutable en sí misma, pero que no pueda ser desvelada hasta que haya pasado cierto tiempo? Y después de todo, ¿qué es lo que sospechas de él?Fábrica de mitos para el consumo popular
miércoles, 23 de junio de 2010
Coquitos
Prefieres buscarle la miseria a ella y echarle la culpa al pobre hombre antes que encontrarle una disculpa. ¿Y no puede hacerse alguna concesión a la inadvertencia, al espíritu desasosegado por una reciente contrariedad? ¿No puede uno aceptar lo que es probable tan sólo por que no es cierto? ¿Nada se le debe al hombre al que tantas razones tenemos todas para querer, y del que ninguna en absoluto tenemos para pensar mal? ¿Tan difícil es pensar en la posibilidad de una causa irrefutable en sí misma, pero que no pueda ser desvelada hasta que haya pasado cierto tiempo? Y después de todo, ¿qué es lo que sospechas de él?
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