No, no, de una desgracia como la mia nadie puede vanagloriarse. No me importa que sepan que estoy derrotada. Que el mundo conozca libremente su victoria. Aquellos que sufren poco pueden tener su orgullo y su independencia, todo el que quieran; pueden encajar el insulto, devolver el daño... pero yo no. Tengo que sentir, tengo que ser desdichada... y que disfruten, si lo que quieren es verme así.
Fábrica de mitos para el consumo popular
lunes, 21 de junio de 2010
Habrá que si esto no debió haber sido, ¿por qué le encuentro sentido?
No, no, de una desgracia como la mia nadie puede vanagloriarse. No me importa que sepan que estoy derrotada. Que el mundo conozca libremente su victoria. Aquellos que sufren poco pueden tener su orgullo y su independencia, todo el que quieran; pueden encajar el insulto, devolver el daño... pero yo no. Tengo que sentir, tengo que ser desdichada... y que disfruten, si lo que quieren es verme así.
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