Todos le echamos fuego al leño del amor a veces resulta y muchas otras veces no. Nos hicimos tantas cosas sucias sin razón, y fue intevitable, nos rompimos el corazón. Pero la mañana llega igual, la gente arranca temprano, algunas más y otros menos; es la ley de la vida, no se puede parar. Todos fuimos puestos en la ruta del dolor, bicho que camina, va a parar al asador. Fuimos dos extraños, así fue como empezó. Dimos tantas vueltas y al final no sé quién sos. Vamos a meternos en el mar, la luna pega en el agua, hace calor en la playa, vas surfeando las olas que el camino te da. Y aunque hoy perdimos la señal, así es la ley de la vida, es una ruleta rusa. Hecha de cal y de arena, de principio y final. Cada día más confusión, una escandalosa prisión, una jungla sin compasión, hecha de misterio y traición. Nos clavamos los puñales nene, por detrás, déjalo que sangre, lo mejor es olvidar. Sacate la careta baby, ya no actuemos más. Lo que cura enserio las heridas, es amar y cantar. Esta es la tierra del oro y el sol, sangre, camino, desierto y calor. Entre tu karma y la ley del talión así es la ley de la vida, mi amor. Ya sé que no soy Tiberio Gemelo ni vos Calígula, pero no te paso a buscar nunca más con un Cadilac, ni lo sueñes nene, fuimos casi hermanos, después pasaron más de 2000 años y hoy otra vez estamos en aquel mismo lugar...
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