Fábrica de mitos para el consumo popular

martes, 16 de febrero de 2010


"En mi opinión, el orgullo me parece un defecto demasiado común. He podido deducir, por la lectura de muchos libros, que la naturaleza humana es particularmente propensa a él y que son muy pocas las personas que se sienten satisfechas de sí mismas por la razón de alguna cualidad imaginaria o real. Aunque las palabras se usen corrientemente como sinónimas, la vanidad y el orgullo son dos cosas muy distintas. Una persona puede ser orgullosa y vanidosa. El orgullo se refiere concretamente al concepto que tenemos de nosotros mismos; y la vanidad, al que quisiéramos que los demás tuvieran de nosotros."

No hay comentarios:

Algunas personas nunca cambian

Algunas personas nunca cambian