Fábrica de mitos para el consumo popular

miércoles, 25 de mayo de 2011

Como tu mirada azul, que me atrapa día a día

Me dí vuelta para buscarlo con la mirada, no sabía dónde se encontraba y ya me sentía perdida, sin rumbo. Noté que él también me estaba observando, aunque no supe si lo venía haciendo desde antes que yo, (por supuesto a mi me hubiera gustado imaginar que si). Me guiñó el ojo, y fue una de esas miradas que significan más de lo que aparentan, tan profundas y sensibles, cargadas de afecto contenido: amistad o amor, aún no lo he descubierto. Me sentí completamente realizada, como si toda la felicidad del mundo estuviera en esos ojos, cuando sus reflejos son los míos. La de él fue una sonrisa completa, sin rastros de hipocresía; la mía fue una sonrisa embobada, llena de sentimientos sinceros y verdaderos. Desvié mis ojos justo antes de perderme en los suyos.
Yo sonreía, él ya no era un amigo para mí.

No hay comentarios:

Algunas personas nunca cambian

Algunas personas nunca cambian